Inteligencia fiscal-sin: revolución de impuestos con ia

En la era digital, la inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que realizamos muchas tareas, y los impuestos no son una excepción. La inteligencia fiscal-sin, también conocida como GenAI, es una categoría de algoritmos de IA que pueden generar contenido nuevo basado en datos de entrenamiento. Esto incluye texto, imágenes, videos, audio, código informático y datos sintéticos.

Índice
  1. ¿Qué es GenAI?
  2. Aplicación de la inteligencia fiscal-sin en la práctica
  3. Maximizando el potencial humano
    1. Consultas habituales sobre inteligencia fiscal-sin

¿Qué es GenAI?

GenAI es una tecnología que ha ganado una amplia adopción en 2022, gracias al lanzamiento de chatbots impulsados por GenAI que no solo pueden responder preguntas, sino también componer contenido escrito en lenguaje natural, como artículos, publicaciones en redes sociales, código informático y correos electrónicos.

La tecnología de GenAI se entrena utilizando datos de entrenamiento específicos, y una vez expuesta a estos datos, puede generar respuestas similares a las de un humano. Esto ha llevado a muchas empresas a darse cuenta del valor significativo que se puede generar al exponer la tecnología a sus datos propietarios, como la información almacenada en sus sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP).

A diferencia de la inteligencia artificial convencional, GenAI puede analizar grandes cantidades de datos no estructurados, como informes, correos electrónicos, documentos de apoyo, facturas y recibos de ventas. Esto permite a los equipos fiscales tener un nivel más amplio y mucho más rico de análisis e información. Algunas de las formas en que las empresas están utilizando la inteligencia fiscal-sin incluyen:

  • Simplificar y automatizar tareas rutinarias, como recopilar y manipular datos automáticamente.
  • Resumir grandes cantidades de información, identificando y extrayendo los detalles más importantes de documentos y conjuntos de datos extensos.
  • Comparar fácilmente los ingresos entre diferentes líneas de negocio y resultados de años anteriores.
  • Generar nuevo contenido e información refinada, que se utiliza para escribir notas, informes y documentación de apoyo.
  • Recomendar las mejores acciones a seguir, utilizando toda esta información para sugerir qué hacer a continuación.

La función fiscal no es la única que se beneficia de la inteligencia fiscal-sin. Por ejemplo, los departamentos de recursos humanos la utilizan para ayudar en los procesos de adquisición de talento, y los equipos de finanzas la utilizan para tareas como el análisis de datos y la generación de informes más rápidos y precisos.

Aplicación de la inteligencia fiscal-sin en la práctica

El potencial de GenAI es enorme. Con las herramientas adecuadas, los profesionales fiscales pueden interactuar y manipular los datos de la empresa de primera mano. Por ejemplo, pronto los equipos fiscales podrán usar un lenguaje cotidiano y simple para pedirle a un chatbot de IA que busque facturas problemáticas y les avise cuando encuentre una. En ese momento, una persona puede intervenir y evaluar la situación.

Los bots sofisticados de GenAI ya pueden utilizar la lógica difusa para identificar facturas que probablemente desencadenen problemas futuros, incluso si los datos contenidos en esas facturas son correctos. Esto ha sido posible gracias a los avances en tecnología de IA.

Empresas líderes en software han decidido integrar GenAI en sus herramientas de escritorio existentes, como Excel y PowerPoint. Esto permite a los profesionales fiscales utilizar una ventana de chat para interactuar con sus hojas de cálculo y mejorarlas. También pueden crear sus propios algoritmos de GenAI para automatizar tareas y generar información gracias a la funcionalidad de bajo código o sin código integrada en estas aplicaciones ampliamente utilizadas.

Además, se están creando soluciones personalizadas de GenAI para resolver otros problemas comunes de los equipos fiscales. Por ejemplo, EY está probando un asistente virtual de impuestos sobre ventas y uso que analiza tanto datos estructurados como no estructurados para asesorar y guiar a los miembros del equipo en la asignación de transacciones a categorías fiscales. Esto ha reducido el ciclo de auditoría de cuatro años a un mes para los participantes piloto.

Otro piloto de EY involucra una solución de GenAI capaz de analizar miles de páginas de datos de productos para construir un caso para los incentivos fiscales de investigación y desarrollo (I+D). La solución identifica y aísla patrones de palabras específicos utilizados en aplicaciones exitosas de incentivos fiscales de I+D anteriores.

La ley fiscal también está demostrando ser un campo fértil para la inteligencia fiscal-sin. Según Ken Priyadarshi, CTO de Estrategia y Transacciones Globales de EY, su equipo está trabajando en una solución de GenAI que puede producir un informe detallado de due diligence para fusiones y adquisiciones (M&A) basado en respuestas a una serie de preguntas de plantilla.

Maximizando el potencial humano

Aunque GenAI tiene un gran potencial, Lyn Bird, VP de Transformación en Microsoft Corp., argumenta que los humanos seguirán siendo fundamentales para el éxito de la tecnología. Según Bird, en casi todos los escenarios, una colaboración entre personas y máquinas supera significativamente a una persona o máquina trabajando de forma aislada.

Es importante abordar la inteligencia fiscal-sin con una mentalidad centrada en las personas. La combinación de una persona ética y cumplidora en el centro junto con la máquina es muy poderosa, especialmente en el ámbito fiscal, debido al conocimiento técnico y la profundidad de conocimiento que los profesionales pueden aportar a esa colaboración. Cuando pones a una persona ética y cumplidora en el centro, esta puede guiar y validar el trabajo realizado por GenAI en momentos específicos durante un proceso.

La inteligencia fiscal-sin está revolucionando la forma en que los impuestos se gestionan y se analizan. GenAI permite a los profesionales fiscales simplificar tareas, generar nuevo contenido, analizar grandes cantidades de datos y tomar decisiones más informadas. A medida que la tecnología continúa avanzando, es importante aprovechar el potencial de la inteligencia fiscal-sin y utilizarla en colaboración con los conocimientos y la experiencia humana para maximizar su efectividad.

Consultas habituales sobre inteligencia fiscal-sin

¿Cómo funciona GenAI?

GenAI es una categoría de algoritmos de inteligencia artificial que se entrenan utilizando datos específicos. Una vez entrenados, estos algoritmos pueden generar contenido nuevo basado en los datos de entrenamiento. Esto permite a los profesionales fiscales simplificar tareas, generar nuevo contenido e información, y tomar decisiones más informadas.

¿En qué se diferencia GenAI de la inteligencia artificial convencional?

A diferencia de la inteligencia artificial convencional, GenAI puede analizar grandes cantidades de datos no estructurados, como informes, correos electrónicos y documentos de apoyo. Esto proporciona a los equipos fiscales un nivel más amplio y más rico de análisis e información. Además, GenAI puede utilizar el lenguaje natural para interactuar con los profesionales fiscales, lo que facilita la comunicación y el entendimiento.

¿Cómo se está utilizando GenAI en el campo fiscal?

GenAI se está utilizando en el campo fiscal para simplificar y automatizar tareas rutinarias, resumir grandes cantidades de información, comparar ingresos entre diferentes líneas de negocio, generar nuevo contenido e información, y recomendar las mejores acciones a seguir. Esto permite a los profesionales fiscales ser más eficientes y tomar decisiones más informadas.

¿Qué papel juegan los humanos en la inteligencia fiscal-sin?

Aunque GenAI tiene un gran potencial, los humanos siguen siendo fundamentales para su éxito. Cuando se combina la inteligencia fiscal-sin con el conocimiento y la experiencia humana, se obtiene una colaboración poderosa que supera a una persona o máquina trabajando de forma aislada. Los humanos pueden guiar y validar el trabajo realizado por GenAI en momentos específicos durante un proceso.

¿Cómo puede la inteligencia fiscal-sin beneficiar a las empresas?

La inteligencia fiscal-sin puede beneficiar a las empresas al simplificar tareas, generar nuevo contenido e información, analizar grandes cantidades de datos y tomar decisiones más informadas. Esto permite a las empresas ser más eficientes en su gestión fiscal y tomar decisiones estratégicas basadas en datos.

La inteligencia fiscal-sin está transformando la forma en que los impuestos se gestionan y se analizan. Con la ayuda de GenAI, los profesionales fiscales pueden simplificar tareas, generar nuevo contenido e información, y tomar decisiones más informadas. A medida que esta tecnología continúa avanzando, es importante aprovechar su potencial y utilizarla en colaboración con los conocimientos y la experiencia humana para maximizar su efectividad. La inteligencia fiscal-sin tiene el potencial de revolucionar la forma en que se lleva a cabo la gestión fiscal y ayudar a las empresas a ser más eficientes y estratégicas en su enfoque fiscal.

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