La fibromialgia es un trastorno crónico que se caracteriza por dolor generalizado en el cuerpo, cansancio, trastornos del ánimo y del sueño, dolor de cabeza y síndrome del intestino irritable. Aunque no existe un tratamiento farmacológico que pueda mejorar todos estos síntomas, se ha demostrado que la adopción de medidas no farmacológicas, como la dieta, puede contribuir a una mejoría de los síntomas y de la calidad de vida de los pacientes.

La relación entre la fibromialgia y el sobrepeso
Estudios han demostrado que la obesidad es más frecuente en pacientes con fibromialgia y que esta se asocia a una mayor severidad de los síntomas y un empeoramiento de la calidad de vida. Por lo tanto, controlar el peso corporal es esencial para mejorar los síntomas de la fibromialgia.
Alimentos a evitar en la dieta de una persona con fibromialgia
Existen ciertos alimentos que pueden empeorar los síntomas de la fibromialgia. Por ejemplo, aquellos que contienen excitotoxinas, como el glutamato monosódico (presente en muchos alimentos procesados y productos light o sin azúcar) y el aspartamo. Estas sustancias actúan como excitadores de los neurotransmisores y pueden causar toxicidad neuronal si se consumen en exceso.
Otro factor a tener en cuenta es la sensibilidad al gluten no celiaca, que se ha observado con mayor frecuencia en pacientes con fibromialgia. Aunque no llega al grado de una enfermedad celiaca, se ha comprobado que la eliminación de los alimentos con gluten de la dieta puede mejorar los síntomas intestinales, el cansancio y el dolor osteomuscular en algunos pacientes.
Además, se recomienda evitar los alimentos procesados, los dulces, la bollería industrial y los refrescos gaseosos. Estos alimentos suelen ser altos en grasas saturadas, azúcares y aditivos artificiales, que pueden aumentar la inflamación en el cuerpo y empeorar los síntomas de la fibromialgia.
Alimentos recomendados en la dieta de una persona con fibromialgia
Una dieta antiinflamatoria rica en verduras, frutas, grasas saludables, fermentados y vitamina D puede ayudar a mejorar los síntomas de la fibromialgia. Algunos alimentos recomendados incluyen:
- Agua: mantenerse hidratado es importante para evitar la resequedad en la boca causada por algunos medicamentos.
- Alimentos ricos en vitamina D, como el huevo y el pescado, que tienen efectos antiinflamatorios e inmunoestimulantes.
- Cúrcuma, por su efecto antiinflamatorio.
- Aguacate, por contener grasas saludables y omega
- Manzana, por contener quercetina, un potente antioxidante.
- Brócoli, por su contenido de vitamina C.
- Semillas de chía y sésamo, por su alto contenido de omega y su influencia en la microbiota intestinal.
- Legumbres, espárragos y espinacas, que ayudan a aliviar la tensión muscular característica de la fibromialgia.
Tener en cuenta que cada persona es diferente y puede reaccionar de manera distinta a los alimentos. Por ello, es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de hacer cambios significativos en la dieta.
Suplementos nutricionales para la fibromialgia
Existen varios suplementos nutricionales que se han utilizado en pacientes con fibromialgia, como el 5-hidroxitriptófano, la Chlorella pyreinoidosa, la L-carnitina, la coenzima Q10, el Ginkgo bilova, el colágeno y la s-adenosil-l-metionina. Aunque algunos estudios han mostrado mejorías en los síntomas, no hay suficiente evidencia para recomendar específicamente alguno de estos suplementos para la fibromialgia.
Una dieta adecuada puede contribuir a mejorar los síntomas de la fibromialgia. Controlar el peso corporal, evitar alimentos procesados y aditivos artificiales, y consumir alimentos ricos en nutrientes y propiedades antiinflamatorias puede marcar la diferencia en la calidad de vida de los pacientes.
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