En el entorno de la ciberseguridad, existen varios términos que se utilizan para describir diferentes aspectos del código utilizado para aprovechar vulnerabilidades y facilitar ataques. Uno de estos términos es el día cero.
¿Qué es un día cero?
El término día cero se refiere a vulnerabilidades de seguridad recién descubiertas que los hackers aprovechan para atacar sistemas. Se llama día cero porque el proveedor o desarrollador acaba de conocer la falla, lo que significa que ha tenido cero días para corregirla. Un ataque de día cero ocurre cuando los hackers aprovechan la vulnerabilidad antes de que los desarrolladores tengan la oportunidad de solucionarla.
Es importante entender la diferencia entre los términos asociados con el día cero:
- Vulnerabilidad de día cero: Es una vulnerabilidad de software que los atacantes descubren antes de que el proveedor sepa de su existencia. Debido a que los proveedores desconocen este problema, no existen parches disponibles, lo que aumenta las posibilidades de éxito de los ataques.
- Exploit de día cero: Es el método que utilizan los hackers para atacar sistemas utilizando una vulnerabilidad no identificada previamente.
- Ataque de día cero: Es el uso de un exploit de día cero para causar daños o robar datos en un sistema afectado por una vulnerabilidad.
¿Cómo funcionan los ataques de día cero?
El software a menudo tiene vulnerabilidades de seguridad que los hackers pueden aprovechar para llevar a cabo ataques. Los desarrolladores de software suelen buscar estas vulnerabilidades y desarrollar parches para corregirlas en nuevas actualizaciones.
Sin embargo, en ocasiones los hackers descubren la vulnerabilidad antes que los desarrolladores. Mientras la vulnerabilidad siga existiendo, los atacantes pueden escribir y ejecutar un código para aprovecharla. A esto se le conoce como código de exploit.
El código de exploit puede permitir que los usuarios del software se conviertan en víctimas de ataques, como el robo de identidad u otras formas de cibercrimen. Una vez que los atacantes identifican una vulnerabilidad de día cero, necesitan encontrar una forma de comunicarse con el sistema vulnerable. Para ello, suelen utilizar ingeniería social a través de correos electrónicos o mensajes que aparentan ser legítimos pero que en realidad provienen de los atacantes. Estos mensajes intentan convencer a los usuarios de realizar acciones como abrir archivos adjuntos o visitar sitios web maliciosos. Una vez que los usuarios siguen estas instrucciones, se descarga el malware del atacante, el cual se infiltra en los archivos del usuario y roba datos confidenciales.
Una vez que se una vulnerabilidad, los desarrolladores trabajan para corregirla y detener el ataque. Sin embargo, a veces las vulnerabilidades de seguridad no se descubren de inmediato. Puede pasar tiempo antes de que los desarrolladores identifiquen la vulnerabilidad que permitió el ataque. Además, no todos los usuarios implementan los parches de seguridad de manera inmediata. En los últimos años, los hackers se han vuelto más rápidos en explotar las vulnerabilidades apenas las descubren.
Los exploits de día cero también pueden ser vendidos en la web oscura por grandes sumas de dinero. Una vez que se y corrige un exploit, ya no se considera una amenaza de día cero.
¿Quién realiza ataques de día cero?
Los ataques de día cero pueden ser llevados a cabo por diferentes entidades maliciosas, cada una con sus propias motivaciones:
- Cibercriminales: Hackers cuya motivación principal es obtener ganancias financieras.
- Hacktivistas: Hackers motivados por causas políticas o sociales que buscan visibilidad para llamar la atención hacia su causa.
- Espionaje corporativo: Hackers que espían a empresas para obtener información confidencial.
- Guerra informática: Países o entidades políticas que espían o atacan la infraestructura cibernética de otros países.
Blancos de los exploits de día cero
Los exploits de día cero pueden aprovechar vulnerabilidades en una variedad de sistemas, como sistemas operativos, navegadores web, aplicaciones de oficina, componentes de código abierto, hardware y firmware, e Internet de las cosas (IoT). Como resultado, hay una amplia gama de posibles víctimas:
- Individuos que utilizan sistemas vulnerables, como navegadores o sistemas operativos. Los hackers pueden utilizar estas vulnerabilidades para comprometer dispositivos y crear grandes botnets.
- Individuos con acceso a datos comerciales valiosos, como propiedad intelectual.
- Dispositivos de hardware, firmware y el Internet de las cosas.
- Grandes empresas y organizaciones.
- Agencias gubernamentales.
- Objetivos políticos o amenazas a la seguridad nacional.
Es importante diferenciar entre ataques de día cero con objetivos específicos y ataques sin objetivos definidos:
- Los ataques de día cero con objetivos se dirigen a blancos potencialmente valiosos, como grandes organizaciones, agencias gubernamentales o individuos de alto perfil.
- Los ataques de día cero sin objetivos específicos suelen dirigirse a usuarios de sistemas vulnerables, como navegadores o sistemas operativos.
Aunque los atacantes no busquen a individuos específicos, muchas personas pueden verse afectadas por ataques de día cero como daños colaterales. Los ataques sin objetivos específicos buscan capturar la mayor cantidad posible de usuarios, lo que significa que los datos de un usuario promedio podrían verse afectados.

Identificación de ataques de día cero
Debido a que las vulnerabilidades de día cero pueden adoptar muchas formas y ser difíciles de detectar, la información detallada sobre los exploits de día cero solo está disponible una vez que se identifica el exploit en sí.
Las organizaciones que son atacadas por un exploit de día cero pueden observar tráfico inesperado o actividades de escaneo sospechosas provenientes de un cliente o servicio. Algunas técnicas de detección de día cero incluyen:
- Utilizar bases de datos de malware existentes y su comportamiento como referencia. Si bien estas bases de datos se actualizan rápidamente y pueden ser útiles como punto de referencia, los exploits de día cero son nuevos y desconocidos. Por lo tanto, existe un límite en la información que pueden proporcionar.
- Examinar las interacciones de los archivos entrantes con el sistema objetivo para detectar características de malware de día cero. Esta técnica se basa en el análisis de las interacciones de los archivos con el software existente y busca determinar si provienen de acciones maliciosas.
- Utilizar el aprendizaje automático para detectar datos de exploits previamente identificados y establecer un comportamiento seguro del sistema en función de las interacciones actuales y anteriores con el sistema.
A menudo, se utiliza una combinación de diferentes sistemas de detección para identificar ataques de día cero.
Ejemplos de ataques de día cero
A continuación, se presentan algunos ejemplos de ataques de día cero que han ocurrido en los últimos años:
- 2021: Vulnerabilidad de día cero de Chrome: En el 2021, se descubrieron varias vulnerabilidades de día cero en Google Chrome, lo que llevó a lanzar actualizaciones para corregirlas. Estas vulnerabilidades estaban relacionadas con un error en el motor V8 JavaScript utilizado en el navegador web.
- 2020: Zoom: Se encontró una vulnerabilidad en la popular plataforma de videoconferencias Zoom. Este ataque de día cero permitía a los hackers acceder de forma remota a la computadora de un usuario si utilizaban una versión antigua de Windows. Si el objetivo era un administrador, el hacker podía tomar el control total del equipo y acceder a todos los archivos.
- 2020: iOS de Apple: Aunque se considera que iOS de Apple es una de las plataformas de teléfonos más seguras, en el 2020 se descubrieron al menos dos conjuntos de vulnerabilidades de día cero en iOS. Estas vulnerabilidades incluían un error de día cero que permitía a los atacantes comprometer iPhones de forma remota.
- 2019: Microsoft Windows, Europa del Este: Este ataque se centró en una escalada local de privilegios en Microsoft Windows y tuvo como objetivo instituciones gubernamentales en Europa del Este. El exploit de día cero aprovechaba una vulnerabilidad de privilegio local en Windows para ejecutar código arbitrario, instalar aplicaciones y ver y modificar datos en aplicaciones comprometidas. Una vez que el ataque fue identificado y reportado al Centro de Respuesta de Seguridad de Microsoft, se desarrolló e implementó un parche.
- 2017: Microsoft Word: Este exploit de día cero comprometía cuentas bancarias personales. Las víctimas eran personas que abrían accidentalmente un documento de Word malicioso. El documento mostraba una solicitud para cargar contenido remoto y presentaba una ventana emergente que solicitaba acceso externo desde otro programa. Si las víctimas hacían clic en sí, el documento instalaba malware en sus dispositivos, lo que podía resultar en el robo de credenciales de inicio de sesión en sistemas bancarios.
- Stuxnet: Stuxnet fue uno de los ejemplos más famosos de un ataque de día cero. Descubierto por primera vez en 2010 pero con orígenes que se remontaban a 2005, este gusano informático malicioso afectaba a las computadoras de fabricación que ejecutaban software de controlador lógico programable (PLC). Su objetivo principal eran las plantas de enriquecimiento de uranio de Irán, con el fin de interrumpir su programa nuclear. El gusano infectaba los PLC explotando vulnerabilidades en el software Siemens Step7, lo que provocaba que los PLC ejecutaran comandos inesperados en la maquinaria de la línea de ensamblaje. La historia de Stuxnet fue posteriormente documentada en un documental llamado días cero .
Cómo protegerse contra ataques de día cero
Para protegerse contra los ataques de día cero y mantener segura su computadora y sus datos, es importante seguir las mejores prácticas de ciberseguridad tanto a nivel individual como organizacional. Algunas recomendaciones incluyen:
- Mantener todo el software y los sistemas operativos actualizados. Los proveedores lanzan actualizaciones con parches de seguridad para corregir vulnerabilidades recién descubiertas. Mantenerse actualizado garantiza una mayor seguridad.
- Utilizar solo aplicaciones esenciales. Cuanto más software tenga instalado, mayor será el riesgo de vulnerabilidades. Reducir el número de aplicaciones instaladas reduce el riesgo en su red.
- Utilizar un firewall. Un firewall juega un papel fundamental en la protección de su sistema contra amenazas de día cero. Configurarlo para permitir solo transacciones necesarias garantiza una protección máxima.
- Educar a los usuarios dentro de las organizaciones. Muchos ataques de día cero se aprovechan de errores humanos. Enseñar a los empleados y usuarios buenas prácticas de seguridad en línea ayudará a mantenerlos seguros y protegerá a las organizaciones contra exploits de día cero y otras amenazas digitales.
- Utilizar una solución antivirus completa. Una solución de seguridad como Kaspersky Total Security puede ayudar a proteger sus dispositivos bloqueando amenazas conocidas y desconocidas.
Recuerde que la ciberseguridad es un esfuerzo constante y en evolución. Mantenerse informado sobre las últimas amenazas y seguir las mejores prácticas de seguridad es fundamental para protegerse contra los ataques de día cero.
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