En el entorno de los vehículos eléctricos, la tecnología de conducción autónoma ha captado la atención de todos. En medio de esta fascinación, un innovador llamado Seb Smith ha transformado un humilde Smart car en una maravilla semi-autónoma.

El viaje hacia la autonomía
Seb Smith, con experiencia en Rivian en los Estados Unidos y Zero EV en el Reino Unido, se propuso convertir cualquier automóvil en uno autónomo. Su objetivo era lograr la conducción autónoma sin tener que comprar un vehículo eléctrico nuevo. El sistema que desarrolló permite el control autónomo en ciertas situaciones, pero siempre con la posibilidad de que el conductor intervenga en cualquier momento.
El sistema se basa en un smartphone con el software de soporte llamado Openpilot, desarrollado por Comma.ai. Además, Seb seleccionó diversas partes de diferentes vehículos, como el sistema de frenado de Tesla, elementos de Volkswagen y Honda, y el sensor de ángulo de dirección de Toyota. Estos componentes fueron elegidos por su compatibilidad y su exitoso uso en Openpilot por otros usuarios. También diseñó ECUs y gateways personalizados que son fundamentales para el sistema.
Otra implementación importante fue la instalación del Tesla iBooster, que se adaptó perfectamente al Smart car. Además, Seb tuvo que trabajar en el CANbus del Smart Car, que fue lanzado en 1999 y fue uno de los primeros vehículos en tener un sistema CAN. Esto facilitó la integración en Openpilot y la extracción de datos clave para el sistema de conducción autónoma.
Ventajas del sistema personalizado
Este sistema ofrece varias ventajas en comparación con los sistemas de piloto automático convencionales. Uno de los inconvenientes de los sistemas de piloto automático OEM es la necesidad de mantener las manos en el volante y moverlo constantemente. Openpilot, por otro lado, a través de la monitorización continua del conductor, garantiza que este permanezca atento mientras permite que el automóvil realice tareas como cambios de carril. Aunque es necesario prestar atención a la carretera, esto hace que los viajes largos sean mucho más relajantes.
Desafíos y soluciones
Uno de los mayores desafíos fue encontrar una forma de accionar los frenos de manera autónoma. Seb descubrió que Tesla utiliza un servo de freno electromecánico llamado iBooster, que resultó ser la solución ideal para su proyecto. Sin embargo, tuvo que invertir varios meses en ingeniería inversa y desarrollo de controladores para lograr la integración de este componente en su construcción.
Seb también descubrió algunos atajos durante el proceso. Antes de conectar e implementar el sistema Openpilot, utilizó un control remoto de radio para probar la funcionalidad de los actuadores, incluido el volante, el acelerador y los frenos. Esto le permitió controlar los frenos de forma remota, lo que resultó especialmente beneficioso durante el proceso de purgado. Además, una vez que los sistemas de dirección y aceleración estuvieron operativos, Seb tuvo un automóvil a control remoto a tamaño real, lo que despertó el interés inesperado de la industria cinematográfica.
Consejos para construir un sistema similar
Si estás considerando construir un sistema de conducción autónoma similar, tener en cuenta la integración de componentes de dirección y frenado compatibles desde las etapas iniciales del proyecto. Incluso si no planeas utilizar de inmediato la funcionalidad de conducción autónoma, incorporar estos componentes te dará la opción de agregar la tecnología en el futuro. Seb ofrece orientación y apoyo durante todo el proceso de construcción a través de su sitio web sghinnovations.com.
Después de utilizar el sistema de conducción semi-autónoma durante aproximadamente tres años, Seb ha acumulado más de 23,000 millas de conducción autónoma. Esto destaca la capacidad de un sistema relativamente simple para reducir la fatiga del conductor y mejorar la seguridad del vehículo. El sistema ha demostrado su eficacia al detectar y reaccionar ante peligros que el conductor podría haber pasado por alto, tomando el control y aplicando los frenos cuando es necesario.
Construir un automóvil desde cero le dio a Seb un control completo sobre los actuadores, lo que le permite enfrentar curvas más cerradas y frenadas de emergencia más rápidas que la mayoría de los automóviles convencionales. Este proyecto demuestra el potencial de la ingeniería y la programación para convertir un automóvil en un auto inteligente que maneja solo.
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