La infancia es una etapa crucial en el desarrollo de los niños, donde su capacidad de aprendizaje y absorción de conocimientos es impresionante. Durante estos primeros años, los niños comienzan a conocer el entorno que les rodea a través de sus sentidos, en lo que se conoce como desarrollo sensorial.

¿Qué es el desarrollo sensorial en la infancia?
El desarrollo sensorial en los niños es el proceso mediante el cual comienzan a reconocer y comprender las informaciones que captan a través de sus sentidos. Durante esta etapa, los más pequeños reciben una gran cantidad de estímulos a través del gusto, olfato, tacto, vista y oído, y es fundamental que se les brinde la oportunidad de interactuar con estos estímulos para potenciar su desarrollo sensorial.
Objetivos del desarrollo sensorial en los niños
El desarrollo sensorial en los niños tiene como objetivo principal no solo evitar que se queden rezagados, sino también fomentar su actividad y vivacidad desde una edad temprana para que puedan desarrollar al máximo sus habilidades. Algunos de los aspectos clave a tener en cuenta son:
- El entorno en el que se crían es fundamental para potenciar su desarrollo sensorial. Por lo tanto, es responsabilidad de los padres y educadores crear un ambiente propicio para ello.
- Es importante que los niños aprendan a diferenciar los estímulos que reciben a través de sus sentidos y puedan interpretarlos de manera coherente. Esto les permitirá saber qué les gusta y qué no, así como orientarse hacia aquello que les agrada.
- El desarrollo sensorial también es fundamental para abordar aprendizajes más complejos en el futuro, como el lenguaje o el sistema psicomotor.
¿Cómo se trabaja la estimulación sensorial en los niños?
La estimulación sensorial es el requisito básico para el desarrollo de los sentidos en los niños. Aunque los niños buscan naturalmente estas interacciones por sí mismos, es responsabilidad de los adultos ofrecerles una motivación adicional.
Los juegos son las principales herramientas para estimular el desarrollo sensorial en los niños. A través de actividades como tocar y reconocer piezas de diferentes colores y formas, manipular la plastilina, o jugar con juguetes que permitan reconocer sonidos, los niños pueden desarrollar habilidades prácticas como la creatividad, la expresión emocional y la motricidad fina.
Es importante que los juegos sean sencillos al principio y vayan aumentando en complejidad de forma gradual. Además, los niños deben jugar acompañados de adultos al principio, pero posteriormente pueden disfrutar del desarrollo sensorial en solitario siempre y cuando sea seguro.
¿Cuáles son las capacidades sensoriales en los niños?
Desde el vientre materno, los bebés comienzan a desarrollar sus sentidos de manera profunda. Por ejemplo, el tacto es un sentido muy desarrollado en los bebés, ya que han estado en contacto con las vibraciones sensitivas de su madre durante mucho tiempo. También desarrollan reconocimientos en cuanto al gusto y al olfato, mostrando preferencia por ciertos sabores y olores.
El desarrollo sensorial se trabaja desde la infancia para capacitar a los niños en cada etapa de crecimiento y prepararlos para enfrentar los desafíos del entorno que les rodea.
Cada niño es único y es probable que encuentres niños con diferentes desafíos en el procesamiento sensorial al mismo tiempo. Existen cuatro patrones de procesamiento sensorial: baja registración, búsqueda de sensaciones, sensibilidad sensorial y evitación de sensaciones.
Baja registración
Un niño con baja registración no reconoce ni procesa toda la información sensorial entrante y no compensa tratando de obtener más estímulos sensoriales para satisfacer sus necesidades. Pueden parecer desinteresados y distraídos en su entorno.
Búsqueda de sensaciones
Un niño clasificado como buscador de sensaciones no reconoce ni procesa toda la información sensorial entrante, pero a diferencia de la baja registración, activamente busca obtener esta estimulación sensorial para satisfacer sus necesidades. Pueden ser hiperactivos, tocar a otros con frecuencia o participar en actividades peligrosas como saltar desde alturas.
Sensibilidad sensorial
Un niño clasificado como sensible a la estimulación sensorial se siente abrumado por la información sensorial, pero no intenta evitar la sobreestimulación. En su lugar, pueden mostrar frustración, distracción, irritabilidad y sentirse incómodos en entornos ruidosos o brillantes.
Evitación de sensaciones
Un niño que evita las sensaciones se siente abrumado por la información sensorial y activamente evita la estimulación. Pueden alejarse de entornos ruidosos y ocupados, cubrirse los oídos cuando están sobreestimulados por el ruido o usar guantes para evitar tocar ciertos materiales como la pintura.
¿Cómo ayudar a un niño con trastorno sensorial?
Si tienes un niño con trastorno sensorial, es importante ofrecerles el apoyo y las estrategias adecuadas para ayudarlos a manejar y superar los desafíos que enfrentan. Algunas estrategias generales que puedes utilizar son:
- Minimizar la estimulación sensorial en el entorno del niño, evitando luces fluorescentes y ruidos fuertes.
- Tener un área designada en el aula donde los niños puedan ir a calmarse si se sienten abrumados.
- Proporcionar opciones y materiales que satisfagan las necesidades sensoriales del niño, como juguetes que brinden estimulación visual o auditiva adicional.
- Comunicarse con los cuidadores del niño para conocer sus preferencias y estrategias que funcionan en casa y que se puedan aplicar en el entorno escolar.
El desarrollo sensorial en la infancia es fundamental para el crecimiento y el aprendizaje de los niños. A través de la estimulación sensorial adecuada, los niños pueden desarrollar sus habilidades y capacidades sensoriales, lo que les permitirá enfrentar los desafíos del entorno que les rodea de manera más efectiva.
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